Los padres son los primeros maestros y los que ejercen mayor influencia en las vidas de los niños. Por eso es muy importante que los padres desarrollen y mantengan enlaces fuertes con las escuelas de sus hijos. Cuando los padres y las familias se involucran en las escuelas, los niños tienden a destacarse más y sus opiniones sobre la escuela son más positivas. Para que los niños puedan tener éxito en la escuela, los padres y las familias deber participar activamente en el aprendizaje de los niños.
COMO AUMENTAR LA CONFIANZA Y LA MOTIVACIÓN DE NUESTROS HIJOS EN
RELACIÓN CON SUS ESTUDIOS.
Esta
es una de las grandes preocupaciones de todos los padres y una pregunta
frecuente en nuestros seminarios. La confianza y la motivación de los niños
respecto a sus estudios dependerán en gran medida del ambiente en el que
crezcan. Si los padres son cariñosos y comprensivos y al mismo tiempo saben
marcar límites con claridad, señalando la conducta deseada en lugar de la no
esperada; si se les proponen objetivos realistas y al mismo tiempo les ofrecen
el apoyo necesario para alcanzarlos; si los padres fomentan en el niño un
sentido de responsabilidad y al mismo tiempo lo ayudan a consolidar una imagen
positiva de sí mismo, destacando sus logros y señalando con amor sus espacios
de mejora, estoy segura de que ese niño tendrá ganas de aprender todo lo que
sea necesario, pues confiará en que lo logrará. Más aún, sabrá que, aunque hoy
no lo logre, en caso que hoy tenga un revés, que no apruebe el examen, mañana
podrá remontar. Y sabrá, fundamentalmente, que el amor de sus padres no depende
de su éxito ni de su fracaso.
Como
siempre digo en nuestros seminarios, ¡díganles a sus hijos que los aman, y que
su amor no depende de una nota y no se puede perder! ¡Esto genera confianza!
Actitudes
para aumentar la confianza de tu hijo:
- Trátalo
como a una persona importante, pues lo es.
- Ayúdalo
a sentirse bien consigo mismo, que pueda ver sus fortalezas y talentos.
¡Crea un rincón de logros desde el primer día!
- Dale
más apoyo que castigo.
- Anticipale
qué tipo de comportamiento esperas de él en relación con sus estudios.
- Sé
consistente en tu manera de aplicar reglas, establece límites con amor.
- Dile
que confías en él, así él podrá confiar en sí mismo.
- Muestra
amor y aceptación: evita hacer comparaciones. Parece algo obvio, sin embargo,
la experiencia muestra que no lo es.
- Concede
tiempo a tu hijo: muestra interés por sus logros así como por sus desafíos
y preocupaciones.
- Ayúdalo
a establecer metas alcanzables y prepárate para ser testigo de su
progreso.
- Ayúdalo
a identificar aspectos que quiera mejorar: prepárate para darle
contención.
- Expande
los intereses y talentos de tu hijo dándoles nuevas y enriquecedoras
experiencias.
- Dale
feedback sobre el progreso que veas que está realizando.
- Dile,
desde el primer día, que los errores son parte del proceso de aprendizaje.
¿Qué aprendí? Es siempre la pregunta después de un error.
- Y,
Quizá lo más importante de todo, por sobre todas las cosas: cultiva una
actitud de celebración y de reconocimiento. Recuerda que aquello a lo que prestamos
atención aumenta.
Verónica de Andrés/ Florencia Andrés